Me despierto a las 7:30 empapada en sudor, oliendo a ti, oliendo a la noche anterior, oliendo a los destilados aromas de los cuerpos en transición, mitad dioses mitad humanos. Me despierto sin memoria, porque mas que recuerdos son anhelos de una repetición perenne. Me despierto con los ojos bien abiertos como buscando, pero curiosamente lo que busco sólo está en mí, y tú, sabrá Dios dónde estarás tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario